Mario o Carlos Castellanos Alcázar es un periodista oaxaqueño reconocido por su teoría en conocimientos adquiridos desde hace 40 años, reportero de Diarios locales y corresponsal de Medios nacionales, autor de la columna “Arena Política” con título de la Secretaría de Educación Pública- SEP- Maestro de Educación Primaria, analista de temas políticos, económicos y sociales
La Jefa de Gobierno de la ciudad de México, Claudia Sheinbaum, ya no soporta a los indígenas triquis de Oaxaca, que desde hace un año están plantados en el Eje Central y Avenida Juárez de la capital del país sin solución a sus demandas.
Se trata de 20 familias triquis de Tierra Blanca, pertenecientes a San Juan Copala, Oaxaca, que fueron desplazados por las acciones de violencia de grupos y organizaciones internas de la región, entre el Movimiento Unificador de la Lucha Triqui (MULT) y el Movimiento Independiente, que mantienen una lucha fratricida por la disputa del vanagloriado poder.
La demanda de los desplazados es su retorno a su tierra de origen con estrictas medidas de seguridad, ya que temen por sus vidas, sin embargo, al no encontrar solución en el gobierno estatal de Oaxaca se trasladaron a la ciudad de México para pedir la intervención del Gobierno Federal.
Al Gobierno Estatal le está fallando sus operativos de seguridad y logística, así, como su política interna a cargo de la Secretaría General del Gobierno del Estado, cuyo titular hace caso omiso del problema de los desplazados, así, como los conflictos políticos y sociales que terminan en la fatal violencia.
Los triquis plantados en la ciudad de México se encontraron con el rechazo y la política antisocial discriminatoria de la Jefa de Gobierno de la ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quien es fuerte aspirante a la presidencia de México para el año 2024, supuestamente en sustitución del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Claudia hizo fuerte llamada de atención al gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa (PRI), en tono despectivo a los indígenas para que los regrese a su Estado porque se trata de un problema que le corresponde al gobierno oaxaqueño y de ninguna manera al gobierno de la ciudad de México, enfatizó.
Desde luego que la actuación mezquina de Sheinbaum deja mucho que decir pese a que anda en abierta precampaña subrepticia en busca de la candidatura de MORENA a la presidencia de México; no comparte, ni suma voluntades o adeptos con su rechazo a la pobreza y la marginación de los indígenas de Oaxaca- y por lógica, manifiesta su desdén al indigenismo mexicano.
Se cobija en la Cuarta Transformación de México, la 4T, que ampara a los indígenas, a los pobres, a los marginados, pero ella, hace lo contrario al rechazar a los humildes indígenas y a los de abajo, que son el pilar fundamental de la política presidencial, si ella vive en la opulencia y grandes lujos.
Sheinbaum ha utilizado métodos represivos en contra de los tiquis plantados en la capital del país a través de la policía capitalina, por lo que los indígenas oaxaqueños han sido reprimidos en más de una ocasión, hasta que se le acabo la paciencia- y por supuesto, ya no quiere ver a los triquis en su área de gobierno.
También es cierto que el gobierno de Oaxaca, carece de sensibilidad, de principios y fuerza política para resolver los problemas políticos, económicos y sociales, en el caso de los desplazados de la región Triqui de San Juan Copala, plantados en la ciudad de México.
En la misma capital del Estado de Oaxaca, el Palacio de Gobierno en donde despacha el Ejecutivo, está tomado desde hace 10 años por decenas de familias triquis desplazadas de su región, por la misma violencia de los grupos caciquiles de Copala, luego de que los indígenas son violentados, despojados de sus pertenencias e incendiadas sus viviendas, pero, aun así, no se les hace justicia.
El palacio de Gobierno se ha convertido en un mercado de artesanías de los propios desplazados de la región triqui, cuya demanda sigue siendo el retorno a su tierra de origen, pero el gobierno estatal no cuenta con los mecanismos de seguridad.
No existe el principio de autoridad de los gobiernos en turno, ni del federal, ni el estatal, incluso, ya ha habido acuerdos de ambas instancias para que regresen los desplazados a su tierra de origen, pero no, porque más tardan en retornarlos, que en regresar a la capital del Estado o del país porque no hay condiciones de seguridad y por supuesto, vuelve la violencia y la camada de asesinatos de los grupos que se disputan el control de la pobreza.
Los grupos caciquiles y retrogradas no aceptan la presencia del Ejército o la Guardia Nacional en la región de los triquis para resguardar el orden. También son expulsados por la buenas o por las malas.
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